Si tienes una segunda residencia, es importante que cada cierto tiempo hagas un mantenimiento y seguimiento de las posibles necesidades que puedan surgir, para evitar sobrecostes inesperados.
En esta guía te traemos un checklist con la lista de imprescindibles para mantener tu segunda vivienda a punto. ¡Echa un vistazo!
Checklist de mantenimiento para tu segunda residencia
Una segunda residencia es ideal para ir a descansar, salir de la rutina y disfrutar de escapadas de fin de semana y vacaciones. Sin embargo, como imaginas, tiene un mantenimiento que en muchas ocasiones pasamos por alto.
Aunque cierres la puerta y no vuelvas en unos meses, las obligaciones siguen y es importante estar pendiente para evitar sustos. Al fin y al cabo, con el paso del tiempo puede producirse una pequeña fuga de agua, un problema de humedad o incluso una avería eléctrica.
Para evitar sorpresas, la clave está en realizar un mantenimiento preventivo de manera periódica. ¿Qué hacer?
Cierra la llave de paso
Para evitar problemas relacionados con el agua, lo mejor que puedes hacer es cerrar la llave de paso cada vez que te vayas. Evidentemente, si vas a ir todos los días no, pero si vas a ir cada varias semanas o meses, no lo dudes.
Ten en cuenta que un simple goteo de agua puede causar destrozos con el paso del tiempo. Además, cada cierto tiempo puedes aprovechar para purgar las tuberías.
Evita dejar aparatos en stand-by
Aunque el consumo de los aparatos eléctricos en stand-by sea mínimo, la realidad es que dejarlos enchufados aumenta el riesgo de cortocircuitos si se producen tormentas o subidas de tensión. Si no estás, lo mejor es que dejes todo desenchufado para evitar problemas, porque aunque no tiene porqué pasar nada es lo mejor para curarse en salud y evitar sustos.
Si no dejas alimentos en la nevera ni tienes un sistema de alarma conectado a la red eléctrica principal, puedes bajar el diferencial. Al final, todo depende del tiempo que vayas a estar fuera de tu segunda residencia.
Cuida los electrodomésticos
Los electrodomésticos son los grandes olvidados en las segundas residencias. Si vas poco, lo mejor que puedes hacer es dejar la nevera completamente vacía y limpia, para evitar que se acumule suciedad y malos olores.
Lo mismo sucede con el lavavajillas. Es mejor que quede completamente vacío y seco si vas a estar mucho tiempo fuera.
Cuidado con el moho y la humedad
En los pisos vacíos pueden surgir problemas de moho y humedades debido a la falta de ventilación, que es relativamente esperable, dado que no se habita en la vivienda.
Lo que puedes hacer es colocar bolas antihumedad o un deshumidificador en tu vivienda, sobre todo en las zonas más propensas a tener humedad, como pueden ser baños y armarios.
También es fundamental que dejes pasar aire entre estancias. Evita cerrar completamente las puertas interiores para que el aire pase.
Otras tareas de mantenimiento mínimas
Aparte de los tips que te recomendamos, también puedes llevar a cabo otras acciones dependiendo de si la vivienda está frente al mar, si hay mucha vegetación cerca, etc.
También es importante que revises las persianas cada cierto tiempo, dado que son un mecanismo delicado y pueden atrofiarse si no se usan. En general, es importante que lo vayas haciendo con todos los elementos que tengas por casa, para darle un uso lo más normal posible y que no se dañen por desuso.
Esperamos que estos tips te ayuden a mantener tu segunda residencia a punto. No te llevará más de un rato cada varios meses y a cambio evitarás gastos innecesarios.

