El alquiler temporal está en auge, sobre todo durante los meses de verano. El problema es que puede resultar molesto para los demás propietarios, más aún si los inquilinos hacen ruido hasta altas horas de la noche.
Lo ideal es establecer unas normas de convivencia y respetarlas en la comunidad de vecinos, para que los alquileres temporales no pongan en jaque a la comunidad.
Cómo gestionar la convivencia en los alquileres temporales durante el verano
El verano es una época magnífica para viajar y son muchas las personas las que hacen uso de viviendas de uso turístico.
Sin embargo, para las comunidades de propietarios, las vacaciones pueden convertirse en un auténtico dolor de cabeza. El aumento del ruido, la entrada de personas diferentes cada día y el auge de los alquileres vacacionales pueden disparar los conflictos vecinales.
Para evitar conflictos entre vecinos, lo ideal es conocer la normativa y tener un poco de empatía. Incluso se puede hablar en una junta de vecinos para que todos estén de acuerdo.
¿Qué dice la ley sobre el ruido en las viviendas?
La realidad es que no existe una norma estatal única, sino que la regulación del ruido depende de las ordenanzas municipales de cada ayuntamiento.
Por lo general, el horario de descanso suele establecerse entre las 22:00 o 23:00 horas y las 8:00 horas. Es decir, durante esas horas no se debe hacer ruido, por eso es fundamental que si tienes un piso alquilado se lo dejes claro a los inquilinos. Lo puedes detallar en el anuncio y también en un cartel en la propia vivienda.
Evidentemente, un día puntual no pasa nada, el problema es cuando se convierte en algo continuo.
Cuidado con las ventanas abiertas y el ruido a partir de las 22:00 horas de la noche
Durante el verano es normal abrir las ventanas de noche para que entre aire más fresco y refrescar el interior de la vivienda, sobre todo si no se tiene aire acondicionado. No obstante, eso es un problema, dado que al hacerlo se escucha más cualquier tipo de ruido y dificulta dormir.
Es importante tratar de moderar el ruido de noche, más aún si se tienen las ventanas abiertas, dado que se podría escuchar en todo el edificio.
Uso excesivo de las zonas comunes
Otro inconveniente que puede poner en jaque a los propietarios, es el uso excesivo o mal uso de las zonas comunes. Al final, los propietarios suelen hacer un uso normal de la vivienda, pero cuando se tiene alquilada una propiedad, la rotación de inquilinos puede ser alta y generar un uso continuo a diario.
El problema llega, sobre todo, cuando se hace un mal uso. Por ejemplo, dar portazos, usar mal el ascensor, llevar arena en los zapatos, etc. Normalmente, los propietarios o inquilinos de larga duración siempre tienen más cuidado que los que están de paso unos días y se encuentran de vacaciones y de fiesta.
¿Qué puede hacer la comunidad si hay mucho ruido o si la convivencia se vuelve un problema?
Según la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), las comunidades de propietarios pueden limitar los nuevos pisos turísticos si se aprueba por una mayoría de 3/5 partes de los propietarios.
No obstante, si un piso turístico genera muchos problemas, la comunidad podría llegar a prohibir la actividad. Incluso llamar a la policía local para medir los decibelios si el ruido nocturno es continuo.
Lo ideal es mantenerse siempre en una vía amistosa, porque hablando se entiende la gente. Al final, si el diálogo es un problema, siempre puede mediar el administrador de fincas.
En Fincas Layes somos administradores de fincas en Barcelona y estaremos encantados de ayudarte con estas cuestiones.

