Qué hacer cuando un vecino incumple las normas comunitarias: pasos legales y prácticos

Una de las peores cosas que te pueden suceder como propietario de un inmueble, es que un vecino incumpla las normas de la comunidad. Lo ideal, es que los vecinos se comporten de manera cívica por el bien común, pero puede ocurrir que alguno se salga de la norma y cause problemas a los demás. ¿Qué dice la ley al respecto? Veamos qué se puede hacer en estos casos.

Cómo actuar si un vecino incumple las normas de la comunidad

El hecho de vivir en una comunidad de vecinos implica aceptar unas normas básicas de convivencia. Normalmente, son normas de sentido común, como por ejemplo:

  • Respetar los horarios de descanso y no hacer ruido entre las 22:00 de la noche y las 08:00 horas de la mañana.
  • Hacer un buen uso de zonas comunes, evitando tirar papeles al rellano de la escalera del edificio, por ejemplo.
  • Avisar en el caso de hacer obras o actividades ruidosas.
  • Tener especial cuidado con las mascotas, evitando que pasen excesivo tiempo solos en la vivienda o que hagan sus necesidades en los espacios comunes.
  • Evitar actividades ruidosas o que puedan causar molestias a los vecinos.
  • Entre otros.

Todos estos aspectos se encuentran regulados en los estatutos de la comunidad. Aunque son de sentido común, es importante que los vecinos no solo los conozcan, sino que también los respeten. Al final, es algo tan sencillo como: “no hagas lo que no te gustaría que te hicieran”.

¿Qué ocurre cuando un vecino incumple las normas de convivencia?

Lamentablemente, este tipo de situaciones no siempre son casos aislados. Están a la orden del día y pueden producirse en cualquier momento, por eso es importante saber afrontarlo como es debido.  

En primer lugar, si se produce un problema con un vecino y no sabe convivir con los demás, lo que hay que hacer es revisar las normas o estatutos de la comunidad. Además de cualquier acuerdo aprobado en la Junta de vecinos. Es fundamental hacerlo para comprobar que efectivamente se trata de un incumplimiento. 

Por ejemplo, puede ser un problema de ocupación de las zonas comunes (ejemplo: un vecino que deja la bicicleta aparcada delante de la puerta y bloquea el paso a los demás vecinos). También puede ocurrir que el vecino haga un uso indebido del ascensor (ejemplo: marca todos los números a la vez de forma continuada). O incluso que el vecino haga ruidos fuera del horario permitido.

La vía más rápida y óptima: busca una solución amistosa

Aunque no siempre es fácil, lo ideal es tratar de dialogar con el vecino para tratar de llegar a un acuerdo.

 Lo que sucede en muchos casos, es que el vecino no es consciente de estar incumpliendo las normas o causar molestias a los demás vecinos, sino que lo hace sin darse cuenta. Al darle un toque, el vecino capta el mensaje y ya no vuelven a producirse estos inconvenientes nunca más.

¿Quién debe hablar con el vecino?

Puede hablar el vecino afectado, el grupo de vecinos afectados o directamente delegar en el presidente de la comunidad o administrador de fincas. Es cómodo para que actúe de mediador.

¿Y si no sirve hablar?

En ese caso, puedes interponer un requerimiento formal al vecino. Normalmente, de todas estas cuestiones se encarga el administrador de fincas de tu localidad, como en el caso de Fincas Layes (administradores de fincas en Barcelona).

Este requerimiento puede enviarse por burofax y es imprescindible antes de iniciar acciones legales. Normalmente, el problema se soluciona con este paso, aunque en muchos casos no hace falta llegar tan lejos. Si nada funciona y el caso es grave, se pueden iniciar acciones legales.