La figura del administrador de fincas se ha vuelto indispensable en numerosos edificios y comunidades de vecinos en Barcelona. En parte, porque si es eficiente puede ayudar a mejorar la economía y las cuentas de la comunidad. Veamos cómo.
Un administrador de fincas puede aumentar la economía de tu edificio
En la mayoría de las comunidades de vecinos, la gestión de los recursos y el mantenimiento de las áreas comunes puede llegar a ser un problema, sobre todo si no se gestionan como es debido. Es una tarea que va más allá de llevar las cuentas; hay que gestionar el pago de los servicios, planificar posibles mejoras o reparaciones, etc.
Con el paso del tiempo, las tareas de administración pueden llegar a ser muy tediosas si no se cuenta con el respaldo de un buen profesional, como es un administrador de fincas con experiencia. Este profesional no solo aportará transparencia a las cuentas, sino que puede ser clave para mejorar la economía de tu edificio.
Normalmente, este profesional lleva un control de los ingresos y gastos, y busca la forma de que den las cuentas. Es capaz de identificar y analizar rápidamente cualquier desviación en el presupuesto y saber qué hacer.
Por ejemplo, si detecta un incremento en la factura de la luz, el administrador, por su experiencia, puede indagar a ver si ese aumento ha sido causado por un uso indebido o fraudulento de la electricidad, una avería en las instalaciones o un error en la facturación. De esta manera, puede actuar a tiempo y evitar que los vecinos sigan perdiendo dinero por dejarlo pasar.
Aparte de detectar posibles errores en las cuentas, el administrador puede proponer planes de mejora o reformas que pueden derivar en un ahorro a largo plazo para la comunidad de vecinos. Por ejemplo, el aislamiento de una fachada por la que entran humedades.
Un buen administrador de fincas es clave para ayudarte a ahorrar dinero en la comunidad de vecinos
El administrador de fincas en Barcelona también puede negociar con los distintos proveedores de servicios y así tratar de ofrecer tarifas más competitivas a los vecinos. Por eso no es importante mirar solo el precio a la hora de elegir a un administrador, sino tener en cuenta todo lo que puede llegar a hacer el mejor profesional por la comunidad de vecinos.
Al final, se trata de tener los mejores servicios (o los mismos), pero pagando lo mínimo posible, lo que evitará aumentar las cuotas mensuales o tener que hacer frente a derramas extraordinarias para ganar liquidez.
Otro punto importante es el mantenimiento preventivo, que puede evitar gastos inesperados a largo plazo. Esto es, tratar de anticiparse a las reparaciones que van a hacer falta, para que un arreglo pequeño y económico no se transforme en algo grande, tedioso y caro.
El administrador de fincas también puede ayudar con la búsqueda y gestión de las subvenciones y ayudas que pueda haber para los edificios. Hoy en día, en numerosas ciudades y ayuntamientos hay subvenciones y ayudas gubernamentales destinadas a proyectos de eficiencia energética, rehabilitaciones o mejoras en accesibilidad.
Estas ayudas pueden tener un impacto muy positivo en la economía de la comunidad, permitiendo afrontar distintas reformas y mejoras, y ahorrar dinero. Además, estas mejoras pueden hacer más atractivas las viviendas en caso de venta o alquiler, subiendo el valor del inmueble. Es algo que beneficia a todos los vecinos.
Por todo esto es por lo que es tan importante contar con un buen administrador de fincas. Es una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu edificio, en tu comunidad de vecinos.
¿Te ha quedado alguna duda?